El Faro de Trafalgar, símbolo de una batalla naval

REBECA RUIZ
Como todos los faros, el Faro de Trafalgar se encuentra en lo alto de una colina. Vigilando el mar, vigilando a los barcos mientras ve pasar los días. Estamos cerca de Caños de Meca, en la provincia de Cádiz, y un camino de madera nos deja justo debajo del faro. Con vistas al Estrecho, a las playas y a la historia.
No es difícil imaginarse la Batalla de Trafalgar sentado bajo el faro. El fuerte viento, las olas y los cambios del color de las aguas te devuelven a 1805. Cuando se desarrolló el enfrentamiento, cuando los navíos ingleses atacaron a las tropas franco españolas, cuando los ingleses vencieron. Miles de personas muertas, decenas de barcos hundidos y todo frente al Cabo de Trafalgar, bajo la atenta mirada del faro… Un escalofrío te recorre la espalda imaginando la escena.Pero el faro presente no es el de entonces y es que casi nada queda ya de la torre de vigilancia que los árabes construyeron en el siglo IX y que fue el verdadero testigo de la batalla. El faro actual te recibe imponente, joven, con su esbelta y blanca torre que cambia de color según avanza el día y al lado los restos de la verdadera torre de vigilancia, descuidada y sin llamar la atención.
Merece la pena el paseo ya que merece la pena conocer el escenario de los hechos de la historia.